Se conocían hace bastante tiempo, poco más de diescisiete años. Ninguno tuvo conciencia del otro sino hasta hace un par de años, aunque era justificable, pues no había sido hace mucho cuando dejaron de ser el mismo.
Fue un dia de Marzo, con el arrastre de los últimos días de calor sofocante y las primeras brisas que desnudaban los árboles. Ya desde hace un tiempo las cosas no iban bien y fue entonces cuando ambos notaron la ausencia del otro, lo que no era totalmente correcto, pues ambos seguían siendo, sólo que los dos se sentían ajenos entre sí. Por lo tanto, el primer contacto se vio teñido de tintes de intimidación y un dejo de nostalgia.
El uno sentía lástima por el otro, se lanzaban miradas compasivas sin caer en cuenta que ambos se encontraban en la misma posición de debilidad y vulnerabilidad.
Resultó sumamente incómodo llevar la relación, pues aunque no lo quisieran estaban atados a la coexistencia. El uno, empapado en inocencia que se rozaba con la ingenuidad en la mayoría de los casos; el otro, vistiendo sombras e inseguridades, con una sonrisa cansada y desgastada.
Las palabras nunca parecían adquirir el significado deaseado y después de tanto intentar derivaron en una comunicación infalibe confiada a sus miradas, en las cuales todo parecía adquirir sentido. Pasaban largas horas el uno frente al otro, intercambiando desde brillos y destellos, hasta lágrimas que cuando uno las brotaba el otro las replicaba en signo de comprensión, aunque fuera a través del espejo.
Un inicio un tanto inesperado... Aun experimento con esto del blog, por lo tanto la imagen y el orden estan sujetos a críticas y abucheos. En realidad no sé por qué me bajo esto. Necesito clases de ediciones de blog...
jueves, 4 de octubre de 2007
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